La historia se escribe cada día con sucesos, acontecimientos y latidos de emociones que se transmiten por el mundo.
Cuando pasen los años nos daremos cuenta de que el de hoy ha sido un día de esos, que deberá quedar en la retina de las personas como el de los países más poderosos de la tierra unidos por un solo hombre que fue capaz de superar la más grande de las adversidades durante muchísimos años, más de una de las vidas de los que con él murieron en la cárcel solamente por ser negro, por rebelarse contra el poder injusto, o simplemente por creer en una realidad mejor no para él, sino para su pueblo.
Nelson Mandela es una de esos seres extraordinarios que se cruzan en nuestra vida, aunque sea solamente de pensamiento, y marcan un camino a seguir para los demás.
Seguramente ahora comenzarán las peleas por su herencia, las discusiones en Sudáfrica entre partidarios y detractores, gobierno sudafricano incluído, pero él y solamente él supo cambiar un país y hasta una forma de pensar sobre los negros en Africa.
Quedará para siempre su legado.
martes, 10 de diciembre de 2013
sábado, 9 de noviembre de 2013
Miedos
Su mirada es la de las que se cansaron de pelear, de luchar.
Atrás quedaron los momentos de amor ciego por él, los " no pasa nada ", " no te preocupes " , " otra vez será ".
El sometimiento sexual, la infelicidad en la cama, el sentirse un objeto.
La entrega total es lo más injusto del mundo cuando la otra parte no corresponde.
Los hijos ocultaron dolores y frustraciones.
Hasta que ya no pudo más.
Se cansó de soportar humillaciones, de maltratos psicológicos, físicos.
Muchas noches sin dormir con un extraño en su cama hicieron que tragara saliva, dominara el miedo y desapareciera de su mundo con los hijos a la espalda.
Pero ahora que han pasado dos años siente que jamás podrá vivir tranquila.
En lo más profundo de su alma, de su mente, él está instalado.
Y sabe que en cualquier esquina la estará esperando.
Para unir sus corazones para siempre.
Con sangre.
Atrás quedaron los momentos de amor ciego por él, los " no pasa nada ", " no te preocupes " , " otra vez será ".
El sometimiento sexual, la infelicidad en la cama, el sentirse un objeto.
La entrega total es lo más injusto del mundo cuando la otra parte no corresponde.
Los hijos ocultaron dolores y frustraciones.
Hasta que ya no pudo más.
Se cansó de soportar humillaciones, de maltratos psicológicos, físicos.
Muchas noches sin dormir con un extraño en su cama hicieron que tragara saliva, dominara el miedo y desapareciera de su mundo con los hijos a la espalda.
Pero ahora que han pasado dos años siente que jamás podrá vivir tranquila.
En lo más profundo de su alma, de su mente, él está instalado.
Y sabe que en cualquier esquina la estará esperando.
Para unir sus corazones para siempre.
Con sangre.
lunes, 4 de noviembre de 2013
Impresión.
Tengo la impresión de que en la vida hay dos caminos:
El corto que te lleva a tu destino rápidamente.
El que accedes a la montaña a través de carriles sinuosos que ascienden hacia ella.
Creo que yo escogí el segundo.
Lo malo es que una vez que llegas a la cima comienzas a bajar...
Y hay otra montaña más alta a la que escalar.
El corto que te lleva a tu destino rápidamente.
El que accedes a la montaña a través de carriles sinuosos que ascienden hacia ella.
Creo que yo escogí el segundo.
Lo malo es que una vez que llegas a la cima comienzas a bajar...
Y hay otra montaña más alta a la que escalar.
miércoles, 23 de octubre de 2013
Otoño 3
Cae la tarde
sobre los tejados de las casas. Los estorninos cantan en las antenas, pasa un
bando de garcillas bueyeras hacia los cañaverales de las afueras del pueblo,
allí donde antaño se cazaban los gorriones al atardecer. Los huertos de
alrededor yacen áridos, sin nadie que los siembre, han perdido su razón de ser,
al igual que el viejo molino harinero con su escudo heráldico en el frontal, orgulloso de su pasado.
Las
canalizaciones de agua del molino esperan que llueva para sentir el correr por
sus piedras, pero aún queda para que el otoño se deje sentir con fuerza. Las
zarzas lo pueblan todo, insignes moradores de tanta vida abandonada por el
discurrir del tiempo.
Ya no hay
niños que corran por los carriles de tierra con sus bicicletas, tampoco huele a
madera, esa que durante generaciones fue la vida de la familia que habitó la
casa, el pozo, con la vida que da el agua que se almacena en sus entrañas
ya poco se usa, más por alguna familia de gorriones solitarios que por
otros moradores.
El solitario
eucalipto da cobijo a algunas lavanderas que huyen del frío invernal del norte.
No hay humo en las chimeneas, de la fragua no queda ni el recuerdo.
El palomar
se desploma con el paso de las primaveras.
Hay en el
ambiente un extraño olor a tristeza, a otoño desvaído, a lo que fue y ya no es,
a pasado que ya no volverá.
A vivencias
de mi niñez.
sábado, 12 de octubre de 2013
Los más olvidados
Hoy estamos un poco más muertos que ayer.
Sí, continuamos olvidados en el fondo de este mar de la desgracia.
Y eso me duele.
Pero más aún que eso, más aún que no poder soportar este dolor por no poder sentir la cercanía de los míos, por preguntarme un porqué sin encontrar respuesta, hoy, precisamente hoy, hay otros compañeros, mujeres, niños que llegan otra vez a esta oscuridad infinita.
¿ Quién nos castiga de esta manera ?
¿ Qué hemos hecho para merecer esta maldición ?
Será que somos pobres.
O negros.
O parias.
O la unión de los tres.
No hay perdón para ellos, los que en un principio nos obligaron huir de donde teníamos nuestras cosechas y eramo felices, quienes luego nos engañaron, nos esclavizaron, nos hicieron sentirnos un número, quienes prohibieron que nos salvaran y por último quienes nos enviaron todos al fondo de este lugar sin memoria.
Sí, continuamos olvidados en el fondo de este mar de la desgracia.
Y eso me duele.
Pero más aún que eso, más aún que no poder soportar este dolor por no poder sentir la cercanía de los míos, por preguntarme un porqué sin encontrar respuesta, hoy, precisamente hoy, hay otros compañeros, mujeres, niños que llegan otra vez a esta oscuridad infinita.
¿ Quién nos castiga de esta manera ?
¿ Qué hemos hecho para merecer esta maldición ?
Será que somos pobres.
O negros.
O parias.
O la unión de los tres.
No hay perdón para ellos, los que en un principio nos obligaron huir de donde teníamos nuestras cosechas y eramo felices, quienes luego nos engañaron, nos esclavizaron, nos hicieron sentirnos un número, quienes prohibieron que nos salvaran y por último quienes nos enviaron todos al fondo de este lugar sin memoria.
domingo, 6 de octubre de 2013
Madrid, 1937
Ciudad sitiada, Julio de 1937, una familia adinerada de la capital, de esos que adornan las paredes con cuadros de valor, cuyas propiedades no escasean, ni tampoco las carteras de bolsos y chaquetas del hombre y la mujer de la casa.
Dinero sí, pero nada que comprar, donde, los colmados vacíos, la gente tiene miedo y huye de la capital, un niño sale a la calle a buscar un mendrugo que llevarse a la boca.
;Madrid, ciudad del hambre.
En las escaleras del Metro de Gran Vía apenas pasa nadie, hace frío, el invierno está siendo duro y los pocos que pasan apenas miran un pequeño brazo que se estira pidiendo algo que comer.
Pasan las horas, los días y el chico sigue allí, ya en forma de estatua helada, y sigue ignorado..
Madrid, escenario de la tragedia de una familia con dinero, pero sin comida, que arrastrará para siempre la muerte del único hijo que murió pidiendo un poco de pan.
Dinero sí, pero nada que comprar, donde, los colmados vacíos, la gente tiene miedo y huye de la capital, un niño sale a la calle a buscar un mendrugo que llevarse a la boca.
;Madrid, ciudad del hambre.
En las escaleras del Metro de Gran Vía apenas pasa nadie, hace frío, el invierno está siendo duro y los pocos que pasan apenas miran un pequeño brazo que se estira pidiendo algo que comer.
Pasan las horas, los días y el chico sigue allí, ya en forma de estatua helada, y sigue ignorado..
Madrid, escenario de la tragedia de una familia con dinero, pero sin comida, que arrastrará para siempre la muerte del único hijo que murió pidiendo un poco de pan.
viernes, 27 de septiembre de 2013
Sobre la locura de los hombres
Cada vez entiendo menos a la raza humana, aunque sea otro especimen raro que la habita.
Dos asesinatos que ocurrieron ayer en el transcurso de horas en los extremos opuestos del país me dicen que aquello que puede llegar a pasar por la mente de un hombre o de una mujer es un misterio que cada vez se me hace más incomprensibles. Uno que mata en una consulta médica a su yerno con una escopeta con una orden de alejamiento en un pequeño pueblo de Sevilla y la muerte oscurísima de una niña de once años a manos de su madre y de su padre presuntamente, en un bosque, con sedantes de por medio, abogados prestigiosos, imaginarias herencias y un transfondo de locura que flota por el ambiente me hacen sospechar que no importa la nacionalidad, la raza, la cultura, el fondo social o el dinero, simplemente, la irracionalidad y los momentos de enajenación que le pasan a una persona por su cabeza nunca jamás los podré entender.
No hay palabras para el arrepentimiento, ni el ajuste de cuentas, ni siquiera la bebida o las drogas, cuando los fantasmas demoníacos o llamémosle como queramos entran en la mente, nada ni nadie les puede parar.
Ni el miedo puede con ellos.
Dos asesinatos que ocurrieron ayer en el transcurso de horas en los extremos opuestos del país me dicen que aquello que puede llegar a pasar por la mente de un hombre o de una mujer es un misterio que cada vez se me hace más incomprensibles. Uno que mata en una consulta médica a su yerno con una escopeta con una orden de alejamiento en un pequeño pueblo de Sevilla y la muerte oscurísima de una niña de once años a manos de su madre y de su padre presuntamente, en un bosque, con sedantes de por medio, abogados prestigiosos, imaginarias herencias y un transfondo de locura que flota por el ambiente me hacen sospechar que no importa la nacionalidad, la raza, la cultura, el fondo social o el dinero, simplemente, la irracionalidad y los momentos de enajenación que le pasan a una persona por su cabeza nunca jamás los podré entender.
No hay palabras para el arrepentimiento, ni el ajuste de cuentas, ni siquiera la bebida o las drogas, cuando los fantasmas demoníacos o llamémosle como queramos entran en la mente, nada ni nadie les puede parar.
Ni el miedo puede con ellos.
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